La cama es el lugar donde su perro pasa gran parte del día. Su tamaño importa más que su color: un perro apretado duerme mal, y un perro perdido en una cama demasiado grande no siempre se acomoda en ella. Aquí tiene un método sencillo, en tres pasos.
Observe primero cómo duerme su perro
Antes de medir, mire a su perro dormir durante unos días. Su postura favorita cambia el cálculo.
- Se hace un ovillo: le gusta sentirse rodeado. Una cama con borde, de su talla, le va bien.
- Se estira de lado: necesita longitud. Deje espacio suficiente para que estire las patas sin tocar el borde.
- Duerme boca arriba o cambia a menudo de postura: elija una superficie ancha, mejor que una cama muy envolvente.
- Apoya la cabeza en algo: un borde acolchado le sirve de almohada.
Si su perro alterna entre varias posturas, tome como referencia la más extendida.
Mida a su perro en tres pasos
- La longitud: con el perro tumbado y relajado, mida desde la punta de la nariz hasta la base de la cola.
- La anchura: mida su anchura tumbado, a la altura de los hombros, incluidas las patas si las extiende hacia un lado.
- El margen: añada unos 15 a 20 cm a la longitud. Es una referencia habitual, que deja al perro sitio para dar vueltas sobre sí mismo antes de echarse.
Compare después ese resultado con la superficie de descanso, y no solo con las dimensiones exteriores. En una cama con borde, el borde acolchado ocupa una parte del largo y del ancho indicados. Una cama de 100 cm de largo no ofrece, por tanto, 100 cm para dormir.
El peso, una segunda referencia
Las dimensiones siguen siendo el criterio principal. El peso sirve para comprobar que está en la gama correcta. Para sus camas, el fabricante Purré da estas referencias:
- XS: hasta 8 kg;
- S: hasta 15 kg;
- M: hasta 25 kg;
- L: hasta 35 kg;
- XL: hasta 45 kg.
El peso no lo dice todo. Dos perros del mismo peso pueden tener siluetas muy distintas: uno largo y fino, otro corto y robusto. Si su perro está en el límite entre dos tallas, o si le gusta estirarse, elija la talla superior.
Un ejemplo con la cama Nino
La cama Nino de Purré existe en cuatro tallas. Estas son sus dimensiones exteriores (largo × ancho × alto):
- XS: 70 × 55 × 30 cm;
- S: 80 × 60 × 30 cm;
- M: 100 × 75 × 35 cm;
- L: 115 × 85 × 35 cm.
Pongamos un perro de 18 kg que mide 70 cm desde la nariz hasta la base de la cola. Con el margen, necesita unos 85 a 90 cm de superficie para dormir. La talla S se queda justa una vez descontado el borde. La talla M le deja espacio. Encontrará todas las tallas y los dos tejidos en nuestra colección de camas y cojines para perro.
Para un perro grande que duerme estirado, un colchón sin borde, como el colchón Carré de 130 × 85 cm, ofrece toda su superficie para el descanso. Explicamos esta elección en nuestra guía sobre el colchón de espuma con memoria.
Los casos particulares
Un cachorro que todavía va a crecer
Puede comprar de inmediato la talla de adulto. El cachorro tendrá espacio, y una manta doblada en un rincón le dará la sensación de estar rodeado. La otra opción es una cama pequeña para los primeros meses y una más grande después. Pregunte al criador o a su veterinario cuál será el peso adulto previsto.
Un perro mayor o con rigidez
Fíjese tanto en la altura del borde como en la superficie. Un perro con dolor en las articulaciones debe poder entrar en su cama sin saltar. Nuestra guía sobre la cama del perro mayor detalla estos puntos.
Dos perros que duermen juntos
Mídalos tumbados uno junto a otro, en su postura habitual. Dos camas separadas también evitan disputas por el sitio.
El espacio en su piso
Mida también el lugar donde irá la cama. Deje un paso alrededor, para que el perro entre y salga con facilidad, y para poder pasar la aspiradora sin mover todo.
En resumen
- Observe la postura de sueño favorita de su perro antes de medir.
- Mida desde la nariz hasta la base de la cola y añada unos 15 a 20 cm.
- Compare con la superficie de descanso, descontado el borde.
- Use el peso para comprobar, no para decidir por sí solo.
- Entre dos tallas, elija la más grande.