Un gato que hace sus necesidades junto al arenero suele tener una buena razón. Muchas veces el arenero está mal colocado, no está lo bastante limpio o no es adecuado. Así se instala en un piso, incluso pequeño, para que su gato lo use sin dudar.
Lo que su gato espera de su arenero
Para hacer sus necesidades, un gato se coloca en una posición vulnerable. Necesita, por tanto:
- calma, sin ruidos repentinos ni un paso permanente;
- un acceso fácil, a cualquier hora, sin puertas cerradas;
- una salida: debe ver llegar a alguien y poder irse;
- distancia con su comida y su agua;
- limpieza, porque su olfato es mucho más fino que el nuestro.
Las buenas ubicaciones
Los lugares que suelen funcionar
- Un baño o un aseo, con la puerta bloqueada en posición abierta.
- Un rincón de la entrada o del pasillo poco transitado.
- Un lavadero, si las máquinas no funcionan de forma permanente.
- Un armario al que se le ha quitado la puerta o en el que se ha practicado una abertura.
Los lugares que conviene evitar
- Junto al comedero o la fuente.
- Contra una lavadora o una secadora ruidosa: un centrifugado que arranque mientras está en el arenero puede bastar para que le dé asco.
- Al fondo de un callejón sin salida, si otro animal puede acorralarlo allí.
- En un balcón, expuesto al frío, al calor y al ruido.
- En una habitación cuya puerta suele estar cerrada.
Para organizar el rincón de comida a buena distancia, vea Comedero y rincón de comida del gato: los buenos reflejos.
¿Cuántos areneros?
La regla que suelen aconsejar los veterinarios es sencilla: un arenero por gato, más uno. Dos gatos, tres areneros. Limita los conflictos y garantiza que siempre hay un arenero limpio disponible. Colóquelos en lugares distintos: dos areneros uno junto a otro cuentan a menudo como uno solo a ojos de los gatos.
Con un solo gato en un piso grande o de dos niveles, un segundo arenero sigue siendo útil, sobre todo para un gatito o un gato mayor.
Piso pequeño: cómo hacerlo
En un estudio falta espacio. Algunas pistas:
- un mueble escondeareneros, siempre que sea lo bastante grande y esté bien ventilado;
- el baño, con una alfombra delante del arenero para retener los granos;
- un rincón detrás de un biombo o una cortina, que deje un paso libre.
Cuanto más reducido es el espacio, más cuenta la limpieza diaria.
El arenero y la arena
El arenero debe ser lo bastante grande para que su gato se dé la vuelta en él sin molestias. Se aconseja a menudo aproximadamente una vez y media la longitud de su cuerpo, sin la cola. Para un gatito o un gato mayor, elija bordes bajos.
¿Arenero abierto o cubierto? El cubierto retiene los olores para usted, pero los concentra para el gato, y algunos se niegan a entrar. Si duda, ofrezca los dos y deje que elija.
En cuanto a la arena, muchos gatos prefieren una textura fina y sin perfume. Si su gato usa bien su arena actual, manténgala. Si tiene que cambiarla, mezcle la antigua y la nueva durante una o dos semanas.
El mantenimiento
- Retire las heces y los bloques de orina cada día, si es posible dos veces.
- Complete con arena limpia para mantener un buen grosor.
- Vacíe por completo el arenero y lávelo con regularidad con agua caliente y jabón suave.
- Evite la lejía y los productos muy perfumados: su olor puede repeler al gato.
Si está embarazada, encargue si es posible el arenero a otra persona o use guantes, y pida consejo a su médico sobre la toxoplasmosis.
Mover el arenero
A un gato no le gustan los cambios bruscos. Desplace el arenero unas decenas de centímetros al día, o instale el arenero nuevo antes de retirar el antiguo. Enséñele la nueva ubicación sin obligarlo a ir.
Cuando hace fuera
Un gato que orina fuera del arenero puede sufrir una infección urinaria, una cistitis ligada al estrés o un dolor. Pida cita con su veterinario antes de cambiar nada. Un gato, en particular un macho, que va a menudo al arenero sin conseguir orinar debe ser visto de urgencia.
Una vez descartada la causa médica, revise la ubicación, la limpieza y el número de areneros. No regañe a su gato: asociaría el arenero con el miedo. Para limpiar los lugares ensuciados, evite los productos con amoníaco: su olor recuerda al de la orina e invita al gato a repetir.
En resumen
- Un lugar tranquilo, accesible, con una salida, lejos del comedero.
- Un arenero por gato, más uno, en lugares distintos.
- Un arenero lo bastante grande y una arena sin perfume.
- Una limpieza cada día y un lavado completo regular.
- Necesidades fuera del arenero: primero el veterinario.