¿Cuántos paseos al día para un perro de piso?

¿Cuántos paseos al día para un perro de piso?

En un piso, su perro no tiene jardín donde estirar las patas. Los paseos son su único acceso al exterior: para hacer sus necesidades, gastar energía, olfatear y conocer a otros perros. Estas son unas referencias para organizar sus jornadas.

La referencia básica: al menos tres paseos al día

Para un perro adulto y sano, se aconsejan en general al menos tres paseos al día. Un solo paseo largo no basta, porque su perro necesita hacer sus necesidades varias veces durante el día.

Una organización habitual es esta:

  • Por la mañana: una salida al despertar, para las necesidades y un poco de caminata.
  • A mediodía o por la tarde: una salida corta, o más larga si usted está en casa.
  • Al final del día: el gran paseo, con tiempo para olfatear y gastar energía.
  • Por la noche: una última vuelta antes de dormir.

Si trabaja fuera todo el día, la salida del mediodía es la más difícil de asegurar. Un vecino, un paseador o una guardería pueden tomar el relevo.

Adaptar según la edad

El cachorro

Un cachorro necesita salidas muy frecuentes para aprender a ser limpio: al despertar, después de cada comida, después del juego. Los paseos en sí siguen siendo cortos. Evite las carreras largas y los saltos repetidos durante su crecimiento, sobre todo en las razas grandes. Su veterinario puede darle referencias según su raza.

El perro adulto

Es la edad en que la necesidad de actividad es mayor. La duración total de los paseos depende sobre todo de su raza y de su temperamento.

El perro mayor

A menudo necesita salir con más frecuencia, pero durante menos tiempo. Prefiera varios paseos cortos a uno largo. Si se arrastra, cojea o se cansa pronto, hable con el veterinario.

Adaptar según el temperamento

Un perro pastor o de caza necesita mucha más actividad que un perro de compañía tranquilo. Nuestra guía sobre las razas que viven bien en un piso da ejemplos. Un perro que no gasta suficiente energía suele demostrarlo:

  • da vueltas o le reclama atención sin parar por la noche;
  • mordisquea los muebles o los zapatos;
  • ladra más de lo habitual;
  • tira muy fuerte de la correa al principio de cada salida.

Estos signos pueden tener otras causas. Si los paseos ya son numerosos y nada cambia, pida la opinión de un veterinario o de un educador canino.

La calidad cuenta tanto como la duración

Un paseo en el que su perro camina a su lado por la misma acera cada día lo entretiene poco. Unos cambios sencillos lo enriquecen:

  • Déjelo olfatear: olfatear ocupa mucho su mente y le ayuda a relajarse.
  • Varíe los recorridos: los olores nuevos le interesan más que un trayecto idéntico.
  • Use una correa larga en los parques donde esté permitido: gana libertad sin dejar de estar seguro.
  • Prevea encuentros con perros que conoce y que le caen bien.
  • Introduzca un poco de educación: una llamada, un «sentado» antes de cruzar. Bastan unos minutos.

Los paseos con calor o con frío

En verano, salga temprano por la mañana y tarde por la noche. Apoye el dorso de la mano en el asfalto: si está demasiado caliente para usted, también lo está para sus almohadillas. Lleve agua. Los perros de hocico corto, como el bulldog francés, son muy sensibles al calor: ante la menor señal de ahogo, póngalo a la sombra.

En invierno, acorte los paseos de los perros de pelo corto o mayores. Límpiele las patas al volver, sobre todo si hay sal en las aceras.

Después del paseo, el descanso

Un perro que ha gastado bien su energía necesita recuperarse con tranquilidad. Una cama cómoda, en un rincón tranquilo del salón, le ayuda a asentarse. Encontrará camas, sofás para perro y colchones en nuestra colección para perro. Los días de lluvia, cuando los paseos se acortan, nuestra guía para entretener al perro en casa le da ideas.

En resumen

  • Prevea al menos tres paseos al día para un perro adulto, uno de ellos más largo.
  • Para un cachorro, salidas frecuentes y cortas; para un perro mayor, más cortas y más a menudo.
  • Déjelo olfatear y varíe los recorridos.
  • Adapte los horarios al calor y al frío.
  • Inquietud o destrozos a pesar de salidas regulares: pida consejo.