Adoptar a un perro adulto es acoger a un animal que ya tiene una historia, costumbres y a veces miedos. Las primeras semanas sientan las bases de su vida en común. Así se preparan y se atraviesan con calma.
Antes de su llegada
Hacer las preguntas adecuadas
El refugio o la asociación suele conocer bien al perro. Pregunte cómo convive con otros perros, con gatos y con niños, si es limpio, si soporta la soledad, qué come y si sigue algún cuidado. Anote también lo que le da miedo.
Preparar la casa
- Una cama instalada en un lugar tranquilo, apartado del paso pero cerca de la vida de la familia. Nuestra guía dónde colocar la cama de su perro le ayuda a elegir.
- Cuencos y la misma comida que en el refugio durante los primeros días.
- Un arnés bien ajustado y una correa. Un perro recién llegado puede entrar en pánico y soltarse de un collar demasiado holgado.
- Productos de limpieza, cables, zapatos y cubos de basura fuera de su alcance.
- Algunos juguetes sencillos y premios, para crear sus primeros buenos momentos juntos.
- Una chapa con su número de teléfono y su identificación actualizada a su nombre.
Los primeros días: la calma ante todo
El día de su llegada, haga primero un paseo cerca de su casa, para que descubra los olores del barrio. Hágalo entrar después con la correa, déjelo explorar a su ritmo y enséñele dónde están el agua y su cama.
Limite después las visitas. Los amigos y la familia esperarán una o dos semanas. El perro necesita un día a día sencillo y previsible para entender su nuevo mundo.
Muchos adoptantes se guían por la regla de los «3-3-3»: unos tres días para asentarse, tres semanas para encontrar sus referencias, tres meses para sentirse en casa. Tómela como un orden de magnitud: algunos perros van más rápido y otros necesitan más tiempo.
Lo que puede observar
En los primeros días, un perro adoptado puede comer poco, dormir mucho o muy poco, quedarse pegado a usted o mantenerse apartado. Algunos tienen algún accidente de limpieza, aunque antes fueran limpios. Estas reacciones son frecuentes tras un cambio de vida. Déjele tiempo. Lleve un pequeño cuaderno: verá los avances de una semana a otra, lo que ayuda en los días de duda.
Construir la confianza
- Una rutina regular: comidas, salidas y hora de acostarse más o menos fijas. La previsibilidad lo tranquiliza.
- El contacto a su ritmo: déjelo acercarse a usted. Acaríciele el lateral del cuello o el pecho en lugar de la cabeza, y pare si se aparta.
- Un refugio respetado: cuando está en su cama, se le deja tranquilo. Explique esta norma a los niños desde el primer día.
- Recompensas: felicite cada comportamiento que le guste, por pequeño que sea. Así aprende lo que funciona en su casa.
- La correa al principio, aunque le digan que responde bien a la llamada. Espere a conocerlo bien para soltarlo.
Una cama suya
Para un perro que ha vivido en un box o que ha cambiado varias veces de hogar, tener un lugar propio cuenta mucho. Elija una cama a su medida, lo bastante grande para que se tumbe en ella. Una cama de bordes altos suele gustar a los perros a los que les gusta apoyarse y sentirse protegidos. Una funda lavable resulta útil las primeras semanas, mientras se estabiliza la limpieza. Encontrará estos modelos en nuestras camas y cojines para perro.
Ponga en ella una manta o una tela que venga del refugio, si la tiene: un olor conocido le ayuda a sentirse seguro.
La soledad, introducirla con suavidad
Evite dejarlo solo un día entero desde la primera semana. Empiece por unos minutos, cuando esté tranquilo, y alargue después de forma progresiva. Nuestra guía dejar al perro solo sin estrés detalla el método. Si puede, tómese unos días libres para su llegada.
Cuándo pedir ayuda
Pida cita con el veterinario en las primeras semanas, para una revisión y para hacer balance de sus vacunas y tratamientos. Recurra a un educador canino que trabaje con métodos positivos, o a un veterinario etólogo, si su perro muestra un miedo intenso, gruñe o muerde, destroza mucho en su ausencia o no se relaja después de varias semanas. Pedir ayuda pronto evita que las dificultades se instalen.
En resumen
- Prepare cama, arnés, chapa y una casa segura antes de su llegada.
- Mantenga tranquilas las primeras semanas, con pocas visitas y una rutina fija.
- Déjelo acercarse a usted y respete su cama como un refugio.
- Introduzca la soledad por pequeñas etapas.
- Miedo intenso, gruñidos o destrozos: busque acompañamiento pronto.