En el sofá, en la ropa, en la alfombra: los pelos de gato acaban por todas partes. No los hará desaparecer, pero puede reducir mucho su cantidad. Basta con actuar en el origen, en el gato, y después en los textiles y la limpieza.
Por qué su gato pierde tanto pelo
El gato renueva su pelaje de forma continua. La pérdida aumenta mucho en primavera y en otoño, en el momento de las mudas. En los gatos que viven en interior, con luz artificial y calefacción, la muda suele estar menos marcada, pero se reparte a lo largo de todo el año.
La cantidad también depende del pelaje: un gato de pelo largo o con subpelo denso pierde más.
Cuando la pérdida no es normal
Consulte a su veterinario si ve zonas sin pelo, rojeces o costras, o si su gato se rasca o se lame mucho más de lo habitual. Estos signos pueden deberse a parásitos, a una alergia, a una enfermedad o al estrés.
El cepillado, lo que más cambia
Cada pelo que retira el cepillo no acabará en su sofá. El cepillado también limita los pelos tragados durante el aseo y, por tanto, las bolas de pelo.
- Gato de pelo corto: una vez por semana, más a menudo en época de muda.
- Gato de pelo largo: varias veces por semana, incluso cada día en muda, para evitar los nudos.
Qué herramienta elegir
- Un guante o un cepillo de goma para los pelos cortos. La mayoría de los gatos lo aceptan bien.
- Un peine metálico para desenredar los pelos largos.
- Un cepillo de púas finas para quitar el subpelo, que se usa con suavidad, sin apretar.
Conseguir que acepte el cepillo
Empiece con sesiones muy cortas, en un momento en que su gato esté relajado. Cepille en el sentido del pelo, empezando por las zonas que le gustan, como las mejillas y el lomo. Pare antes de que se moleste y termine con un premio. Con el tiempo, algunos gatos incluso vienen a reclamar su sesión.
Si su gato de pelo largo tiene nudos apretados, no los corte con tijeras cerca de la piel, porque el riesgo de herida es real. Pregunte a su veterinario o a un peluquero.
Alimentación y bolas de pelo
Un pelaje sano se cae menos y brilla más. Una alimentación completa, adaptada a la edad de su gato, contribuye a ello. Si su pelo se vuelve apagado o quebradizo, hable con su veterinario antes de añadir un complemento.
Si su gato vomita a menudo bolas de pelo, coménteselo también. Un cepillado más frecuente ayuda, pero unos vómitos repetidos merecen una opinión.
Proteger los textiles
El gato deposita sus pelos donde se tumba. En lugar de limpiar todo el sofá, proteja sus sitios favoritos.
- Una manta en su sitio, que usted sacuda o cepille con regularidad. A los gatos les gusta acomodarse en nuestras mantas de alpaca, de alpaca y lana. No las meta en la lavadora: cepílleles para quitar los pelos y llévelas a una limpieza en seco cuando haga falta.
- Fundas desmontables en los cojines, fáciles de lavar.
- Tejidos de trama apretada, donde los pelos se enganchan menos que en el bouclé o el terciopelo.
- Un color cercano a su pelaje, para un sofá que siga presentable entre dos limpiezas.
Para saber dónde le gusta dormir a su gato y colocar allí sus textiles, lea ¿Dónde le gusta dormir al gato? Elegir bien su cama.
La limpieza, con las herramientas adecuadas
- Una aspiradora con un cepillo para textiles, para pasar por el sofá y las alfombras dos veces por semana en época de muda.
- Un guante de goma ligeramente húmedo: pasado por un tejido, enrolla los pelos en pequeñas bolas fáciles de recoger.
- Una rasqueta de goma para alfombras y moquetas.
- Un rodillo adhesivo para la ropa, justo antes de salir.
Antes de lavar una prenda o un textil lavable, quite en seco el máximo de pelos posible. Limpie después el filtro de su lavadora.
Ventile cada día. Si usted o un allegado son alérgicos, hable con su médico: el cepillado y la limpieza reducen la cantidad de pelos, pero no tratan la alergia.
Un ritmo sencillo de mantener
Todo se basa en la regularidad. Una rutina corta, repetida cada semana, vale más que una gran limpieza cada mes:
- cada día, unos minutos de cepillado en época de muda y un pase de guante por su sitio favorito;
- dos veces por semana, la aspiradora por el sofá, las alfombras y sus camas;
- cada semana, la manta cepillada y sacudida fuera o en la ventana;
- cada mes, las fundas lavables y sus cojines en la lavadora.
En resumen
- Cepille a su gato cada semana, más a menudo en muda.
- Una pérdida con placas, rojeces o picores justifica la opinión de un veterinario.
- Proteja sus sitios favoritos con una manta o una funda.
- Guante de goma, rasqueta y una aspiradora adecuada hacen lo esencial de la limpieza.