Un viaje con su perro se prepara con algunas semanas de antelación. Documentos, salud, transporte, alojamiento: esta es una lista para seguir punto por punto, para salir con la mente tranquila y ayudarle a sentirse como en casa en otro lugar.
Unas semanas antes de la salida
Los documentos
- La identificación. Compruebe que su perro está bien identificado, con microchip o tatuaje, y que sus datos de contacto están actualizados en el registro nacional. En Francia, se trata del fichero I-CAD.
- La cartilla sanitaria o el pasaporte. Compruebe que las vacunas están al día. Para viajar a otro país de la Unión Europea, en principio hace falta un pasaporte europeo para animales de compañía y una vacunación antirrábica en vigor.
- Las normas del país de destino. Algunos países exigen un tratamiento o pruebas adicionales, con plazos precisos. Infórmese pronto con su veterinario y en los sitios web oficiales.
- Una chapa en el collar con su número de teléfono, además del microchip.
La visita al veterinario
Un control antes de la salida es una buena idea, sobre todo para un trayecto largo o un perro mayor. Hable con él de su destino: según la región, aconsejará una protección contra ciertos parásitos. Si su perro lleva mal el coche, pregúntele cómo ayudarle. No le dé ningún medicamento sin su opinión.
El alojamiento
Compruebe que se admiten animales y en qué condiciones: suplemento, tamaño del perro, acceso a un espacio exterior. Localice también la clínica veterinaria más cercana y su horario.
La bolsa de su perro
- Su comida habitual, para toda la estancia y unos días más. Un cambio de alimento en viaje puede alterarle la digestión.
- Sus cuencos, y un cuenco plegable para la carretera.
- Una botella de agua, sobre todo para el trayecto.
- Su correa, su arnés y una correa de repuesto.
- Bolsas para excrementos.
- Sus medicamentos habituales, con la receta.
- Una toalla para las patas y el pelaje mojado.
- Sus juguetes preferidos y un hueso para masticar, para los momentos de espera.
- Su cartilla sanitaria o su pasaporte.
- Una foto reciente suya en su teléfono, útil si llegara a perderse.
Su rincón para dormir
En un lugar desconocido, el olor de casa tranquiliza. Si su cama cabe en el maletero, llévela. Si no, lleve al menos su manta o una prenda que haya llevado usted, sin lavarlas antes de salir.
Al llegar, instale su cama enseguida, en un rincón tranquilo de la habitación donde estará usted. Sabrá dónde echarse desde la primera noche. Si viaja a menudo, una funda con cremallera lavable es práctica: la lava a la vuelta sin tocar la espuma. Encontrará nuestras camas y sofás para perro en la colección para perro.
El trayecto
En coche
- Sujete a su perro con un arnés unido al cinturón, o instálelo en un transportín bien fijado.
- Haga paradas regulares, más o menos cada dos horas, para que beba y estire las patas. Manténgalo con correa en las áreas de servicio.
- Dele de comer unas horas antes de la salida, mejor que justo antes.
- No lo deje nunca solo en el coche, y menos aún con calor.
Si no está acostumbrado al coche
Antes de un trayecto largo, acostúmbrelo por etapas pequeñas. Instálelo en su sitio con el motor apagado y recompénselo. Después conduzca unos minutos y termine con algo agradable: un paseo, un juego. Alargue poco a poco la duración. Un perro que asocia el coche con buenos momentos suele viajar con más calma.
En tren o en avión
Las normas varían según la compañía: tamaño del perro, bolsa o transportín, bozal, billete. Léalas antes de reservar y tenga una copia a mano el día de la salida.
En el destino
- Empiece con un paseo, para que descubra los olores del barrio.
- Mantenga sus horarios habituales de comida y de salida, en la medida de lo posible.
- Evite dejarlo solo los primeros días en un lugar que no conoce. Si tiene que ausentarse, nuestra guía para dejar al perro solo sin estrés le ayuda a preparar esos momentos.
- En verano, adapte los paseos al calor. Nuestra guía perro y calor intenso da las referencias.
En resumen
- Compruebe la identificación, las vacunas y, para el extranjero, el pasaporte europeo y las normas del país.
- Prevea su comida habitual para toda la estancia.
- Lleve su cama o un textil que huela a casa.
- En coche: arnés sujeto o transportín fijado, paradas regulares, nunca solo en el habitáculo.
- Anote el veterinario más cercano a su lugar de estancia.